A lo largo de los diversos artículos publicados en este espacio te hemos contado muchos aspectos relacionados con el oxicorte. Sin embargo, lo que no habíamos mencionado hasta ahora es que la calidad del servicio y la eficiencia del trabajo no dependen únicamente de la pericia del operario, del soplete elegido o del material a cortar, sino del estado real de los equipos de oxicorte empleados.
Un mantenimiento adecuado, junto con un ajuste correcto y una puesta a punto periódica, es determinante para prolongar la vida útil de los equipos y garantizar un rendimiento constante, seguro y económicamente rentable. ¿Quieres saber cómo se realiza este mantenimiento y por qué es tan importante? Hoy te lo contamos en este nuevo artículo.
El desgaste de los equipos de oxicorte
Los equipos de oxicorte están sometidos a condiciones realmente exigentes: altas temperaturas, presiones elevadas, proyección de partículas metálicas y manipulación continua.
Si no se revisa cómo afectan estas condiciones mediante rutinas de mantenimiento bien definidas, el deterioro de los componentes es rápido y progresivo, afectando directamente a la estabilidad de la llama, a la calidad del corte y al consumo de gases. Un equipo mal ajustado no solo corta peor, sino que incrementa costes y riesgos operativos.
La parte central del mantenimiento se basa en una serie de actuaciones prácticas que deben integrarse en el trabajo diario y en revisiones programadas:
1.- Revisión periódica de mangueras y conexiones: es imprescindible comprobar que no existan grietas, endurecimiento del material, fugas o conexiones flojas. Las mangueras deterioradas afectan a la presión de trabajo y suponen un riesgo grave de seguridad.
2.- Control y limpieza de boquillas: las boquillas deben mantenerse libres de suciedad, proyecciones y deformaciones. Una boquilla obstruida o dañada altera el flujo de oxígeno, provoca cortes irregulares y acelera el desgaste del soplete.
3.- Ajuste correcto de reguladores de presión: los manorreductores deben calibrarse conforme a las especificaciones del fabricante. Presiones incorrectas reducen la eficiencia del corte y generan un consumo innecesario de oxígeno y gas combustible.
4.- Verificación del estado del soplete: válvulas, asientos y mandos deben funcionar con suavidad y precisión. Cualquier holgura o dificultad de accionamiento es indicativa de desgaste interno.
5.- Comprobación de sistemas de seguridad: válvulas antirretroceso y arrestallamas deben revisarse y sustituirse cuando corresponda, ya que su fallo compromete directamente la integridad del equipo y del operario.
La puesta a punto final del equipo, una vez realizadas estas operaciones, permite trabajar con una llama estable, bien definida y adaptada al espesor del material.
Esto se traduce en cortes más limpios, menor necesidad de repasos posteriores y una reducción significativa del desgaste prematuro de los componentes.
Conclusión
En definitiva, invertir tiempo en el mantenimiento, ajuste y puesta a punto de los equipos de oxicorte no es una tarea secundaria, sino una estrategia clave para maximizar su vida útil, asegurar un rendimiento óptimo y mantener un estándar elevado de calidad y seguridad en cada trabajo realizado.
Es algo que nuestro equipo tiene interiorizado y realiza de forma periódica y frecuente en nuestro centro en el que, como sabes, además de realizar la gestión avanzada de residuos, desarrollamos trabajos de oxicorte a precio realmente competitivo.
Confía en la gran experiencia y en el uso de innovadores equipos de oxicorte que te garantizamos en Álvarez San Miguel. Nuestro equipo te asesorará sobre cualquier duda relacionada con el material o el sistema de corte y el resultado que se puede esperar.

