Como ya sabes, los trabajos de oxicorte se han consolidado como una de nuestras principales líneas de negocio. Se trata de una técnica ampliamente utilizada en el sector de la construcción y en la industria metalúrgica para cortar acero y otros metales mediante una llama alimentada por oxígeno y un gas combustible (como acetileno o propano).
Aunque es un proceso eficaz que hoy se realiza con una maquinaria mucho más vanguardista y segura, su propio principio físico genera riesgos importantes para la salud de los trabajadores. Las temperaturas elevadas, la presencia de gases comprimidos, las proyecciones incandescentes y las emisiones de humos tóxicos hacen imprescindible la rigurosa aplicación de técnicas de PRL en trabajos de oxicorte.
Además, los riesgos no solo se limitan a la posibilidad de sufrir accidentes en forma de quemaduras, sino que también pueden causar problemas de salud y enfermedades profesionales a medio y largo plazo por la exposición a humos y gases industriales.
¿Quieres conocer qué medidas concretas tomamos y qué equipos de protección individual (EPIs) usamos para minimizar los riesgos que se derivan del oxicorte? Hoy te lo contamos todo.
Principales riesgos laborales cuando se realiza oxicorte
1.- Riesgo de incendio y explosión
El manejo de gases combustibles y oxígeno comprimido comporta un peligro significativo. El oxígeno a alta presión puede alimentar combustiones espontáneas con materiales que normalmente no arden, y los cilindros mal asegurados pueden convertirse en proyectiles si se dañan sus válvulas.
2.- Exposición a humos y gases tóxicos
Durante el corte, se generan óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono y partículas metálicas en suspensión. En espacios cerrados o mal ventilados, estas emisiones pueden superar los límites de exposición seguros y causar irritación, enfermedades respiratorias e incluso efectos graves en la salud.
3.- Proyecciones y contacto térmico
Las chispas y la escoria incandescente pueden causar lesiones o iniciar incendios en materiales cercanos. El contacto accidental con superficies o gotas de metal fundido puede provocar quemaduras de grado elevado.
Cómo llevar a cabo una PRL en trabajos de oxicorte
Además de las medidas colectivas como ventilación adecuada, limpieza del área de trabajo, señalización y formación del personal, los EPIs se convierten en los mejores aliados para evitar accidentes y minimizar los riesgos laborales derivados del trabajo de oxicorte.
Forman una barrera individual esencial contra los riesgos que no se pueden eliminar completamente mediante controles ambientales. Aquí están los imprescindible en la PRL en trabajos de oxicorte:
- Protección ocular y facial: es fundamental usar gafas de seguridad con filtro adecuado o pantalla facial con lentes para corte térmico que protejan contra chispas, radiación térmica y partículas volantes.
- Protección respiratoria: otro EPI básico son las mascarillas o respiradores adecuados según la evaluación de riesgos para evitar la inhalación de humos y gases nocivos.
- Guantes de cuero resistentes al calor: para reducir el riesgo de quemaduras por contacto con superficies calientes o salpicaduras de metal fundido.
- Ropa ignífuga de tejido resistente (algodón o material específico): mangas y pantalones largos que protejan la piel del calor y las chispas.
- Calzado de seguridad con puntera: botas con suela antideslizante y puntera reforzada para evitar lesiones por objetos pesados o caída de piezas.
Conclusión
La prevención de riesgos (PRL) en oxicorte no es una formalidad para evitar sanciones: es una necesidad técnica que salva vidas. Integrar una cultura de seguridad que combine medidas organizativas, formación y equipos de protección individual reduce de forma muy significativa la probabilidad de accidentes y enfermedades profesionales asociadas a este proceso.
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