Viaje de una batería usada de coche   Álvarez San Migue

Que una batería de automóvil siga teniendo la capacidad de generar movimiento cuando deja de funcionar resulta casi poético.

Aunque para ello es necesario llevarla a una empresa autorizada para la recogida, reciclaje y tratamiento de estos residuos que, como te hemos explicado en varias ocasiones, resultan altamente contaminantes.

Cuando una batería de coche se recicla, pasa a convertirse en una pieza de gran valor dentro de la economía circular. Pero insistimos en que antes ha tenido que realizar un importante recorrido técnico, industrial y ambiental que rara vez se ve, pero que hoy vamos a explicarte en este nuevo artículo.

¿Te gustaría conocer el viaje de una batería usada de coche para llegar a tener una segunda vida?

Recicla siempre las baterías usadas agotadas

Una batería usada no termina su vida útil cuando el coche deja de arrancar: en ese instante comienza otro viaje, silencioso e invisible, hacia un nuevo uso.

Como seguro sabes, gran parte de los componentes de las baterías de coches pueden recuperarse y reincorporarse a nuevos procesos productivos, cerrando así el círculo de aprovechamiento de materiales. Algunos de esos componentes que se recuperan de una batería usada tienen una alta demanda como es el caso del plomo, del cobalto, del litio o del níquel, como puedes leer aquí.

Pero como decíamos, para ello es fundamental la colaboración ciudadana que debe ser consciente del peligro que este residuo causa en el medioambiente cuando no se recicla y lo importante que es llevarlo a empresas autorizadas y especializadas en gestión de residuos como es el caso de Álvarez San Miguel.

Fases del viaje de una batería usada

El viaje de una batería usada comienza cuando el usuario entrega la batería agotada en un punto limpio o un gestor de residuos especializado como nosotros.

A partir de ahí, la batería entra en una cadena de tratamiento altamente controlada debido a la presencia de materiales potencialmente peligrosos, especialmente en las baterías tradicionales de plomo-ácido.

De forma general, el viaje de una batería usada sigue estas etapas:

1.- Recogida y transporte seguro: las baterías se almacenan y trasladan bajo estrictas medidas de seguridad para evitar fugas de ácido o liberación de sustancias contaminantes.

2.- Clasificación según composición: no todas las baterías son iguales. Las de plomo-ácido, litio o níquel requieren tratamientos distintos debido a sus materiales y riesgos específicos.

3.- Desmontaje y trituración: en plantas autorizadas, la batería se fragmenta mecánicamente para separar plástico, metales y electrolitos.

4.- Recuperación de materiales: el plomo, el litio, el níquel, el cobre o el cobalto pueden refinarse y reutilizarse como materias primas secundarias para fabricar nuevas baterías u otros productos industriales. Para recuperar estos metales se pueden seguir distintas técnicas como la pirometalurgia, la hidrometalurgia o la electroquímica como también te hemos contado previamente en este artículo.

5.- Reincorporación a la industria: los materiales recuperados regresan al mercado productivo, reduciendo la necesidad de minería extractiva y disminuyendo el impacto ambiental.

En conclusión

Este modelo evita que sustancias peligrosas acaben contaminando el suelo o las aguas y, al mismo tiempo, reduce el consumo energético asociado a la extracción de materias primas vírgenes. De hecho, la industria de las baterías de automoción está considerada uno de los sistemas de reciclaje más eficientes del mundo, con porcentajes de recuperación extraordinariamente elevados en Europa.

La economía circular sobre ruedas no es una teoría abstracta. Funciona cada día, en silencio, gracias al viaje que realiza una batería usada, un viaje que solo es posible cuando personas como tú acuden a empresas que se dedican al reciclaje de baterías en Madrid.

Los comentarios están deshabilitados